−10%Abono para plantas aromáticas Morado, 500 ml (2 uds) Flower
Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
2 tamaños−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
2 tamaños−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
2 colores−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
3 colores−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
2 colores−10%Entrega 24-48 h
2 tamaños−10%Entrega 24-48 h
2 colores−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
3 tamaños−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
2 colores−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
2 tamaños−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
2 tamaños−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
2 colores−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
−10%Entrega 24-48 h
Los abonos y nutrientes para plantas aportan los minerales que la tierra agota con el tiempo y que la planta necesita para crecer sana, florecer y resistir plagas. En esta categoría reunimos fertilizantes líquidos, sólidos y específicos para cada tipo de planta: interior, exterior, orquídeas, plantas con flor, verdes o de hoja, huerto y jardín. Elegir el abono adecuado marca la diferencia entre una planta que sobrevive y una que crece con fuerza. La clave de todo fertilizante es la relación NPK, los tres macronutrientes principales: nitrógeno (N) para el crecimiento del follaje y el verde intenso, fósforo (P) para raíces, flores y frutos, y potasio (K) para la resistencia general y la calidad de la floración. A ellos se suman micronutrientes como hierro, magnesio o calcio, imprescindibles en pequeñas dosis. Un abono equilibrado (por ejemplo 7-7-7) sirve para casi todo; uno rico en fósforo y potasio favorece la floración de orquídeas y plantas con flor; y uno alto en nitrógeno estimula el verde de plantas de hoja. Entre los abonos líquidos y sólidos hay diferencias prácticas. El abono líquido se diluye en el agua de riego, actúa rápido y es ideal para plantas de interior y en maceta, donde se controla bien la dosis. El abono sólido o granulado, incluido el de liberación lenta, se mezcla con el sustrato o se esparce en la superficie y nutre poco a poco durante semanas o meses, perfecto para jardín, huerto y macetas grandes. Los abonos orgánicos (humus de lombriz, guano, compost) mejoran además la estructura del suelo y la vida microbiana, mientras que los minerales aportan nutrientes concentrados y de efecto inmediato. Abonar bien es cuestión de ritmo. En primavera y verano, la etapa de crecimiento activo, la mayoría de plantas agradecen un abonado cada dos o cuatro semanas. En otoño e invierno conviene espaciar o suspender el abono, salvo en plantas de interior que siguen activas. El error más común es sobreabonar: un exceso de sales quema las raíces, aparecen puntas marrones en las hojas y una costra blanca en la tierra. Ante la duda, es mejor quedarse corto y respetar siempre la dosis del envase. Riega antes de abonar para no dañar raíces secas. Para elegir, parte del tipo de planta y su momento vital. Una orquídea necesita un abono específico bajo en sales; un huerto pide fórmulas ricas y equilibradas; las plantas de interior van bien con un líquido universal; y un césped o arbustos de jardín rinden con granulado de liberación lenta. Fíjate también en si buscas potenciar hojas, flores o frutos, y en si prefieres una opción ecológica. En you.florist enviamos tu abono o fertilizante en 24-48 horas a España, Francia y Portugal, para que tus plantas reciban justo lo que necesitan en el momento oportuno.
Durante la primavera y el verano, época de crecimiento activo, la mayoría de plantas se abonan cada dos o cuatro semanas con abono líquido diluido en el riego. En otoño e invierno conviene reducir la frecuencia o suspenderlo, salvo en plantas de interior que sigan creciendo. Respeta siempre la dosis del envase para no sobreabonar.
Para plantas de interior lo más práctico es un abono líquido universal equilibrado que se diluye en el agua de riego y permite controlar bien la dosis. Si tienes plantas de hoja verde, elige uno algo más rico en nitrógeno; para las que florecen, uno con más fósforo y potasio. Aplícalo en primavera y verano cada dos o tres semanas.
El abono orgánico (humus de lombriz, guano, compost) libera nutrientes despacio y mejora la estructura y la vida del suelo, con efecto duradero y bajo riesgo de quemar. El abono mineral aporta nutrientes concentrados de acción rápida y dosis precisa, ideal cuando la planta necesita un refuerzo inmediato. Muchos jardineros combinan ambos según la necesidad.
NPK indica la proporción de los tres nutrientes principales: nitrógeno (N) para hojas y crecimiento, fósforo (P) para raíces, flores y frutos, y potasio (K) para resistencia y floración. Un 7-7-7 es equilibrado y sirve para casi todo; más fósforo y potasio favorece la floración, y más nitrógeno potencia el follaje verde de las plantas de hoja.
Sí, y es uno de los errores más frecuentes. El exceso de abono acumula sales que queman las raíces y provocan puntas marrones en las hojas, hojas caídas o una costra blanca sobre la tierra. Ante la duda, aplica menos cantidad de la indicada y riega antes de abonar. Si sobreabonas, riega en abundancia para lavar el exceso de sales.
Las orquídeas requieren un abono específico, bajo en sales y con una relación equilibrada o algo más rica en potasio y fósforo para favorecer la floración. Se aplica muy diluido y con frecuencia moderada, normalmente cada una o dos semanas en época de crecimiento. Evita los abonos universales concentrados, que pueden dañar sus delicadas raíces.