−10%Centro Butterfly Duo de flores secas y preservadas, 47 cm, compra mín. 2 unidades
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Los centros de flores secas de esta página son composiciones ya montadas con flores y plantas secas naturales, según el modelo con su color propio o teñidas; no son flores preservadas ni artificiales. Llegan listas para dejarlas sobre la mesa: no hay que cortar, atar ni buscar recipiente, porque cada centro viene compuesto, y varios de ellos en su propia copa. No llevan agua ni piden más cuidado que un sitio sin humedad y sin sol directo. Lo primero que conviene mirar es la altura, porque decide dónde luce cada centro. Los más bajos, de unos 16 cm, están pensados para el centro de la mesa de comedor: no cortan la mirada entre quienes se sientan frente a frente y dejan sitio a platos, fuentes y copas. Entre 24 y 40 cm están los que funcionan en una mesa de salón, una cómoda o una mesa auxiliar, con presencia pero sin estorbar. Y las composiciones en copa de 50 y 60 cm son piezas para mirar de lejos: un recibidor, un aparador, una consola o una mesa grande donde nadie tenga que hablar por encima de ellas. En color hay dos caminos. Los rojos y naranjas son cálidos, van bien con madera, barro y lino, y en otoño e invierno visten la mesa sin necesidad de nada más; el crema combinado con rojo o con rosa suaviza esa misma idea. El verde casa con casi cualquier vajilla y con estancias de tonos neutros, y el fucsia es para quien quiere que el centro sea lo primero que se vea al entrar. Para elegir, fíjate en lo que ya hay alrededor: mantel, vajilla, paredes. Un centro en la gama de esos tonos se integra; uno en un color contrario pasa a ser el protagonista. Muchos de estos centros se venden en lote de dos composiciones, y alguno en lote de tres. Tiene una razón práctica: en una mesa larga, dos o tres centros repartidos a lo largo quedan más equilibrados que uno solo en medio. En casa, también puedes dejar uno en el comedor y llevar el otro al recibidor o a la mesita del salón, para que las dos estancias compartan la misma paleta. Por eso encajan en una comida familiar o en una boda pequeña que decoras tú: puedes preparar las mesas con días de antelación, porque una flor seca no se marchita la víspera. Como regalo, un centro seco tiene una ventaja clara sobre un ramo: quien lo recibe no necesita jarrón ni saber colocar flores. Lo saca de la caja y lo deja donde quiera. Funciona para una casa nueva, para dar las gracias o para llevar a una comida a la que te invitan, y sigue decorando mucho después de ese día. El cuidado es mínimo, pero conviene hacerlo bien. No le pongas agua ni lo pulverices: la humedad reblandece los tallos y puede enmohecerlos. Colócalo lejos de la luz solar directa, que apaga los colores (antes los teñidos), y lejos de radiadores, vapor de cocina y baños. El polvo se quita en seco, con un pincel suave o aire frío a distancia. Si prefieres componer tú en un jarrón propio, mira los «Ramos de Flores Secas» o, para piezas altas en un jarrón de suelo, las «Flores secas altas para jarrón». Enviamos los centros de flores secas en 2-3 días laborables a España, Francia y Portugal.
No. Son flores y plantas secas: deshidratadas, más rígidas y de acabado mate. La flor preservada se trata para que siga flexible y con un aspecto más parecido al fresco. Comparten lo importante para un centro de mesa, que es no necesitar agua; la diferencia está en el aspecto, más natural y con más textura en la seca.
Haz la prueba sentado: si el centro te tapa la cara de quien tienes enfrente, es demasiado alto para esa mesa. Para comer, lo cómodo son los modelos bajos, de 16 a 24 cm. Los de 50 o 60 cm quedan mejor en una mesa que no se usa para comer, en un aparador o en el recibidor.
Con cuidado. La flor seca prende con mucha facilidad, así que nunca pongas una vela encendida dentro del centro ni pegada a él. Si quieres el efecto de velas y flores juntas, usa velas LED o deja las de llama en portavelas cerrados y separados, y no las dejes encendidas sin nadie delante.
Sí, si decoras tú las mesas: los lotes de dos o tres composiciones facilitan repartirlos, y al no marchitarse puedes montarlo todo con días de margen. No ofrecemos servicio de decoración de bodas; te llegan como cualquier otro pedido, así que calcula cuántos necesitas por mesa y pide con tiempo.
No te lo recomendamos. Son piezas de interior: la lluvia, el rocío y la humedad las reblandecen, y el sol directo les quita el color en poco tiempo. Al aire libre se estropean mucho antes que en casa, donde duran lo que tú quieras cuidarlas.
Llega montado. Sácalo de la caja sujetándolo por la base o por la copa, nunca tirando de las flores. Si con el transporte alguna flor ha quedado torcida o aplastada, colócala con los dedos y con suavidad; si una flor seca se dobla del todo, se puede partir.
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