−10%Ramo de 50 Amaranthus (amaranto) Yearning Desert crema, Flor fresca de 50 cm de largo, 25 tallos
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AgotadoEl amaranto es una flor fresca de corte de textura densa y presencia escultórica, apreciada tanto en su forma colgante —el célebre "cola de zorro" o "amor que sangra"— como en sus variedades erectas de espigas verticales. Pertenece al género Amaranthus y su singularidad está en esas inflorescencias formadas por miles de flores minúsculas, tan apretadas que crean cordones aterciopelados de gran cuerpo. Es una de esas flores que cambia por completo el carácter de un ramo: le da movimiento, longitud y una textura que ninguna flor de pétalos consigue. Su rasgo más distintivo es la forma colgante de muchas de sus variedades. Los tallos cargados de flor caen en cascada, desbordan el borde del jarrón y aportan un dramatismo natural muy buscado en la floristería contemporánea. Frente a esa versión drapeada, las variedades erectas mantienen las espigas hacia arriba, más gráficas y arquitectónicas. En ambos casos la textura es densa y compacta, y el follaje puede ir del verde intenso a tonos bronce o borgoña según el cultivar. Entre las variedades reales de esta categoría, Green Spider ofrece cordones verdes finos y ramificados, ligeros y muy versátiles. Hot Biscuits aporta un tono cálido entre el ocre y el bronce tostado, perfecto para paletas otoñales. Green Pearls presenta pequeñas bolitas verdes agrupadas en racimos, con un acabado gráfico y limpio. Yearning Desert suma matices terrosos y apagados que encajan en composiciones sobrias y modernas. Esta variedad de tonos permite trabajar el amaranto tanto en registros frescos y verdes como en atmósferas cálidas y otoñales. En cuanto a usos, el amaranto colgante es protagonista en ramos de novia en cascada, centros de mesa largos y montajes que buscan volumen y caída. Combina con flores de forma redonda —rosas, dalias, crisantemos— porque su textura lineal contrasta con lo macizo, y aporta el gesto de movimiento que estructura una composición. Las variedades erectas funcionan bien como líneas verticales en arreglos altos. Es una flor recurrente en decoración otoñal, bodas de estilo boho y natural, y propuestas donde la textura pesa más que el color. Sobre su cuidado, conviene ser honesto: el amaranto fresco es relativamente resistente para ser flor de corte, pero necesita hidratación constante. El tallo es firme y aguanta bien en jarrón con agua limpia, ofreciendo una duración de varios días a más de una semana si se mantiene el agua renovada y se recorta el tallo al recibirlo. Conviene retirar las hojas que queden sumergidas para evitar que el agua se enturbie. Las variedades más tiernas pueden inclinar la punta si les falta agua, así que la clave es no dejar que el jarrón se seque. El amaranto arrastra además una historia y un simbolismo notables. Su nombre procede del griego amárantos, 'que no se marchita', y desde la Antigüedad se ha asociado a la inmortalidad y al recuerdo que perdura; algunas especies fueron cultivadas por aztecas e incas como grano sagrado y alimento básico. Esa carga simbólica lo hace especialmente adecuado para composiciones conmemorativas y detalles que quieren transmitir permanencia. En el jarrón su mejor temporada llega en verano y sobre todo en otoño, cuando los cordones ganan cuerpo y color. Y hay una ventaja añadida: el amaranto se seca muy bien, conservando la forma y buena parte del color, lo que permite prolongar su vida en ramos secos y coronas una vez pasada su etapa fresca. Es, por tanto, una flor con recorrido, útil tanto en fresco como en seco. En you.florist seleccionamos el amaranto por su capacidad de transformar una composición con textura y movimiento. Trabajamos variedades de corte contrastadas, colgantes y erectas, y las presentamos con su información real de color y porte, para que puedas elegir entre la caída dramática de una cola de zorro o la línea gráfica de una espiga erecta, siempre con la frescura como prioridad.
El amaranto es una flor fresca de corte del género Amaranthus, formada por miles de flores minúsculas agrupadas en cordones densos y aterciopelados. Existe en variedades colgantes, la célebre cola de zorro que cae en cascada, y erectas de espigas verticales, aportando textura y movimiento a los ramos.
El nombre cola de zorro describe la forma de las variedades colgantes, cuyos cordones largos y peludos recuerdan la cola del animal. Amor que sangra alude al Amaranthus caudatus rojo, cuyas inflorescencias colgantes de tono granate evocan un hilo que cae, muy usado en decoración romántica y otoñal.
El amaranto fresco es relativamente resistente y dura de varios días a más de una semana en jarrón con agua limpia. La clave es recortar el tallo al recibirlo, renovar el agua con frecuencia y retirar las hojas sumergidas. No conviene dejar que el jarrón se seque, pues la punta puede inclinarse.
El amaranto se encuentra en verdes, del intenso al claro, y en toda la gama de rojos, granates, bronces y tonos terrosos. Variedades como Green Spider y Green Pearls aportan el verde, mientras Hot Biscuits y Yearning Desert ofrecen tonos cálidos y apagados ideales para paletas otoñales.
El amaranto combina con flores de forma redonda como rosas, dalias o crisantemos, porque su textura lineal y densa contrasta con las formas macizas. El colgante aporta caída y movimiento en ramos y centros; el erecto funciona como línea vertical en arreglos altos de estilo natural o boho.
Sí, el amaranto colgante es muy apreciado en ramos de novia en cascada por su caída dramática y su textura aterciopelada. Aporta longitud y movimiento, y encaja especialmente en bodas de estilo boho, natural y otoñal, combinado con flores focales de forma redonda que equilibran la composición.