−10%Alhelí Deep Rose fucsia, Flor fresca de 50 cm de largo, ramo de 10 tallos
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2 coloresAgotadoEl alhelí, conocido botánicamente como Matthiola, es una flor de corte fresca en espiga que destaca por su perfume dulce y especiado, uno de los más intensos y reconocibles del mundo de la floristería. Cada tallo forma una columna densa de flores pequeñas, muchas de ellas dobles, que se abren de forma escalonada desde la base hasta la punta, prolongando la floración durante días. Su aroma, entre clavo y miel, llena una habitación entera con una sola varilla, por eso es una flor muy apreciada en ramos románticos y de primavera. Entre sus características reales, el alhelí ofrece un tallo robusto y ligeramente peludo, hojas de un verde grisáceo suave y una textura de flor entre aterciopelada y sedosa. Es una flor de temporada fría-templada: da su mejor versión en primavera y a comienzos de otoño, cuando el frescor nocturno intensifica tanto el color como el aroma. Los tallos que trabajamos van de los pastel delicados a los tonos más vivos, siempre con esa presencia vertical que aporta estructura y volumen al ramo. En cuanto a variedades, en esta categoría encontrarás referencias como el Alhelí Fedora, de flor generosa y muy doble; el Aida White, un blanco puro y luminoso ideal para ramos de novia y composiciones limpias; el Francesca, de matices cálidos y aroma marcado; y el Mathilda Pink, un rosa suave y romántico que combina con casi todo. Cada variedad conserva el perfume característico de la Matthiola, variando sobre todo en color, tamaño de espiga y grado de doblez de la flor. El alhelí es una flor muy versátil para combinar. Su forma en espiga aporta líneas verticales que equilibran las flores redondas como rosas, peonías o ranúnculos, y su aroma casa a la perfección con lisianthus, guisantes de olor y fresias en ramos primaverales. En blanco resulta elegante y nupcial; en rosa y lavanda, dulce y romántico; en tonos vivos, alegre y campestre. Es una elección natural para bodas, aniversarios, el Día de la Madre o simplemente para perfumar el hogar con un ramo de temporada. Sobre su cuidado y duración en jarrón, siendo honestos, el alhelí es una flor de vida media: bien cuidado dura entre cinco y ocho días. Para aprovecharlo al máximo, corta el tallo en diagonal al recibirlo, retira las hojas que quedarían bajo el agua (se degradan rápido y pueden dar mal olor) y usa agua limpia con conservante. Conviene cambiar el agua cada dos días, porque el tallo del alhelí la enturbia con facilidad, y mantenerlo alejado de fuentes de calor y de la fruta madura. A medida que se abren las flores de arriba, puedes retirar las inferiores ya marchitas para mantener la espiga bonita. En you.florist trabajamos el alhelí como flor fresca de corte, cortada y enviada para que llegue en su punto, con las espigas aún parcialmente cerradas para que se abran en tu casa y disfrutes del proceso y del perfume durante más días. Es una flor honesta, de temporada, que no pretende durar eternamente sino ofrecer unos días de aroma y belleza auténticos. Por eso la recomendamos a quien busca algo distinto a la flor de siempre: una espiga perfumada que aporta altura, fragancia y ese aire de jardín antiguo que tanto gusta en la decoración natural. Si quieres un ramo que se huela antes de verse, el alhelí es tu flor.
El alhelí es una flor de vida media que suele durar entre cinco y ocho días en jarrón. Para alargar su duración, corta el tallo en diagonal, retira las hojas sumergidas, usa agua limpia con conservante y cámbiala cada dos días, ya que el tallo la enturbia con facilidad.
El alhelí tiene un perfume dulce y especiado, con notas que recuerdan al clavo y a la miel. Es uno de los aromas más intensos de la floristería: un solo tallo puede perfumar una habitación entera, por lo que es muy apreciado en ramos y en decoración de interior.
Sí, el alhelí da su mejor versión en primavera y a comienzos de otoño, cuando las noches frescas intensifican su color y su aroma. Es una flor de clima templado-frío, por lo que su disponibilidad y calidad son óptimas fuera de los meses de más calor.
Su forma en espiga aporta líneas verticales que equilibran flores redondas como rosas, peonías o ranúnculos. Combina especialmente bien con lisianthus, guisantes de olor y fresias en ramos primaverales, y en blanco resulta ideal para ramos de novia y composiciones nupciales.
El alhelí abre de forma escalonada, de abajo hacia arriba. Recíbelo con las flores superiores aún cerradas, colócalo en agua limpia con conservante y en un lugar fresco. A medida que se abren las de arriba, retira las inferiores ya marchitas para mantener la espiga bonita y prolongar el conjunto.
Depende de la variedad. Muchos alhelíes de corte, como el Fedora, son de flor muy doble y densa, lo que les da un aspecto lleno y romántico. Otros presentan flor más sencilla. Todas las variedades conservan el perfume característico de la Matthiola.
Sí, especialmente en variedades blancas como el Aida White, de blanco puro y luminoso. Su perfume, su estructura vertical y su aire de jardín antiguo lo hacen muy elegante en ramos de novia, tanto en composiciones limpias y monocromáticas como en ramos silvestres perfumados.